martes, 28 de mayo de 2013

Psicopraxis: calidez y apertura en sus Jornadas de Puertas Abiertas

Para muestra basta un botón. Y así hicieron todos los centros de Psicopraxis el pasado fin de semana, en una demostración sin ostentación de lo que saben hacer. No hubo largas charlas para convencer a sus posibles alumnos/as de la calidad de su formación que, dicho sea de paso, se consolida y crece tras más de veinte años. Lo que si hubo fue Psicomotricidad: una intensa y productiva sesión en la que los participantes realmente pudieron Vivenciar la Psicomotricidad. Este sencillo nombre tenía el taller que ofrecieron en distintos lugares de España de manera gratuita.
Fig1. Alumnos/as en una sesión de Psicopraxis (Imagen de archivo)

En un local de Las Palmas de Gran Canaria, perfectamente transformado y preparado para cualquier sesión de trabajo en Psicomotricidad, nos recibieron cordialmente Vanessa Casals y Jesús Marañón, independientemente de nuestra titulación o procedencia. Éste es el último de los centros a los que Psicopraxis ha llevado su formación, en un acertado intento de acercar su forma de entender la Psicomotricidad a Canarias, tal como ha hecho con otras comunidades.
No tardó ese armonioso lugar de la calle Pimentero en llenarse de juego, de movimiento y emoción. Al principio, un juego suave y tímido entre desconocidos, caracterizado por la utilización del objeto como mediador en las relaciones y por la lucha de cada cuerpo contra los tabúes sociales que impiden la espontaneidad. Pero fue llegando la distensión, mediante una prolongada experimentación sensoriomotriz (para algunos de los participantes, también a través de lo simbólico) y, con ella, la posibilidad de sentir y compartir cada experiencia corporal en una relación personal más estrecha. De aquí, surgió la necesaria reflexión en grupo. En el futuro, cada cual decidirá...
Fig. 2. Centro de Psicopraxis en Las Palmas de Gran Canaria.
La reflexión y el intercambio sobre estas vivencias con mis compañeras me condujo frecuentemente a dos palabras: calidez y apertura. Calidez respecto a la sensación corporal propia, respecto al trato que sentí de mis compañeros, respecto al Psicomotricista que nos acompañó en todo momento; apertura para escuchar y proponer, entiéndase por los participantes, entiéndase por la organización. Calidez y apertura, necesarias en una Jornada de Puertas Abiertas y cada vez más necesarias en nuestra profesión.

Santa Cruz de Tenerife, a 22 de mayo de 2013
Equipo de www.revistadepsicomotricidad.com