martes, 14 de octubre de 2014

Aportes de la Eutonía a la Psicomotricidad. Inquietudes iniciales



Resumen
El  artículo explica los fundamentos y los principios en que  la Eutonía se basa, y que encuentra congruente con algunos de los conceptos de la Psicomotricidad.
A partir de esto, la autora reflexiona sobre los aportes que la Eutonía, como disciplina corporal, puede hacer a la psicomotricidad y a los profesionales de la misma en su preparación corporal personal.


Aportes de la Eutonía a la Psicomotricidad. Inquietudes iniciales

Ejerzo la Eutonía en forma profesional desde  1998 y hasta la actualidad en Buenos Aires, Argentina. Realicé mi formación profesional en la misma ciudad con la Doctora Berta Vizhnivetz. En esos años de práctica intensa fui preguntándome por qué los sujetos  llegaban a su adultez con tantos bloqueos corporales y con situaciones que habiendo sido posibles de tratar en los primeros años de vida, podrían haberlos llevado hacia otros destinos.
A través de esta inquietud  fue mi acercamiento a la psicomotricidad: la prevención y  la intervención temprana.
Comencé la carrera en la Universidad Tres de Febrero en el año 2008 y continúo cursando hasta la fecha. Durante este tiempo de estudio, me han surgido muchísimos  interrogantes con respecto a las diferencias y a los puntos en común entre estas disciplinas: la Psicomotricidad y la Eutonía y a los aportes que ésta última puede hacer en el campo de lo psicomotor.
Dado que ambas se ocupan de lo tónico postural, me cuestiono y trataré de pensar en los siguientes puntos:
   ¿cuáles son sus lugares de confluencia y en qué se diferencian?
              ¿Qué le puede aportar la Eutonía a la Psicomotricidad?
Las que siguen intentan ser las primeras reflexiones en relación a estas preguntas.

¿Que es la Eutonía?

Sus orígenes
La Eutonía fue creada por Gerda Alexander quien por cuestiones de salud, se vio privada desde muy temprana edad, de la posibilidad de desplegar el movimiento y las expresiones artísticas que a ella le resultaban placenteras. Comenzó entonces a indagar en su propio cuerpo en un primer momento y luego con sus alumnos, las posibilidades del movimiento sin esfuerzos innecesarios, con el mínimo de energía y sin fatiga posterior.
Se graduó como docente en Rítmica Dalcroze en Alemania e instalándose posteriormente en Dinamarca en forma definitiva, desplegó su enseñanza de la misma allí.
Tiempo después, comenzó sus investigaciones con respecto al movimiento libre, sin imitaciones de ningún modelo propuesto desde afuera y sin bloqueos musculares, empezando así a desarrollar lo que luego sería la Eutonía.
La práctica
Se suele pensar a la Eutonía como una disciplina relacionada con la relajación. Pero éste es un concepto erróneo que pasaré a explicar.
La palabra Eutonía proviene del griego y significa “buen tono”, queriendo expresar de este modo, que la búsqueda es la del tono justo y equilibrado para cada situación de la vida cotidiana. No es posible moverse en forma relajada ya que cada acción necesita de algún trabajo muscular. Si éstos se encuentran relajados en el momento en que deberían estar activos, el movimiento se vuelve mucho más pesado porque se encuentra en un tono  inadecuado para la acción. La relajación es perfecta para el descanso, para dormir, pero no para estar activos.
Muchas veces ocurre que respondemos frente a la demanda de actividad con demasiada energía, demasiada fuerza produciendo de ese modo, un desgaste corporal y energético innecesario. Aquí el tono muscular también está desajustado para la actividad que se necesita realizar.
De cualquiera de estos modos, por el tono demasiado alto o demasiado bajo, el movimiento resulta pesado, esforzado, bloqueado, produciendo en el sujeto un desgaste corporal, energético y emocional que, con el paso del tiempo, va minando su salud.
Cabe aquí la pregunta sobre ¿cómo moverse, cuál es ese punto ideal, óptimo que permite el movimiento sin esfuerzo y sin fatigas?
Esa es la búsqueda de la Eutonía.
 En cada clase, los alumnos sienten su cuerpo en movimiento y quietud, estudiando el modo en que cada acción acontece, sintiéndose y buscando las maneras más económicas posibles de hacer lo que se hace.
Objetivos de la práctica:
ü  Despertar y aumentar la sensibilidad propioceptiva del cuerpo en reposo y en movimiento.
ü  Enseñar la práctica del movimiento con el esfuerzo necesario para cada situación de la vida cotidiana.
ü  Enriquecer la imagen corporal
ü  Mejorar la salud del practicante y enseñarle a cuidarse.
ü  Desarrollo de la confianza en sí mismo a través de la aceptación y valoración de sus propias percepciones.
La práctica se desarrolla tanto en forma grupal como en clases individuales.
Son fundamentales los valores que transmite la Eutonía y sobre los que se basan toda la pedagogía eutónica, como el respeto por la individualidad que cada sujeto es, con sus tiempos personales, sus modos peculiares de ser y hacer. Por eso no se trabaja con modelos a copiar, seguir o alcanzar. No hay metas pre establecidas a las cuales llegar. Cada uno realiza su propio proceso en los tiempos que necesita.
El Eutonista está allí, asistiendo y acompañando con una presencia respetuosa y no invasiva.
Lo saludable para la Eutonía
 En definitiva, la salud está en buena medida,  para la Eutonía, en  la  flexibilidad tónica.
En las propias palabras de Gerda Alexander, y en relación a las expresiones artísticas:”Sin cambio de tono no sería posible ninguna interpretación musical o dramática…” [i] . De igual modo, para el ser humano, la riqueza de la experiencia de la vida se encuentra en la posibilidad de experimentarse desde diferentes estados anímicos y emocionales lo que produce necesariamente, cambios tónicos y posturales.  Sin esa posibilidad de fluctuar en el tono se empobrece la experiencia emocional perdiendo la vida misma, la riqueza de los distintos matices.
¿…y la  Psicomotricidad?
Entendemos a la Psicomotricidad como la disciplina que estudia y trata las perturbaciones  que se manifiestan en el cuerpo del sujeto y que dificultan su funcionamiento psicomotor afectando, también, la relación y la integración del mismo con su entorno social y afectivo cotidiano.
En la misma palabra “psicomotricidad” se enuncian sus dos aspectos en relación al objeto de estudio: lo psíquico y la motricidad, enlazados de un modo particular en donde lo motor resulta finalmente, de una construcción, un entramado que se va armando a lo largo de la vida del sujeto en relación a los otros, con los otros y para los otros. Por lo cual, las perturbaciones que se manifiestan en el cuerpo estarán en relación a esa construcción.
Las perturbaciones tónicas y posturales implican para esta disciplina las dimensiones corporales, psíquicas, emocionales y fundamentalmente, vinculares. Desde allí se organiza la intervención.
Tomando a Leticia González [1] en relación a las palabras que definirían lo específico del campo de estudio, éstas serían “…por un lado: comportamiento,, personalidad, capacidades psíquicas, pensamiento, deseo, psíquico-intelectual y por el otro: evolución motora, motricidad, función motriz”.

Lo saludable para la Psicomotricidad
Retomando los conceptos sobre “lo saludable”, podríamos situar como un lugar de salud posible para la Psicomotricidad, la posibilidad de concreción de un proyecto motor donde el sujeto pueda realizar su deseo. Para esto necesita de una cierta disponibilidad tónica y postural que le posibilite moverse para ir al encuentro de aquello que desea.


Congruencias y diferencias

Por lo expuesto hasta aquí podemos observar que no hay contradicciones entre los conceptos que ambas disciplinas manejan, sino más bien complementariedades.
Son diferentes porque si bien la Eutonía sabe de la constructividad corporal, no aborda al sujeto desde la dimensión vincular, aún no desconociendo que el cuerpo se hace con, por y para los otros.
Trabaja desde la observación de su tono, desde la forma de moverse, la distribución de la tensión. Es un progresivo proceso de sensibilización y aceptación de sí mismo. Consiste en la aceptación de estos aspectos y desde ésta, se abre a la posibilidad de la búsqueda y el posible cambio.
En una clase de Eutonía no existe necesariamente la pregunta sobre el porqué de ese funcionamiento peculiar del sujeto, ni el poner en relación con lo vincular. No hay interpretación de lo percibido.
Y ésta es efectivamente una diferencia, porque en la sesión de Psicomotriciad seguramente aparecerá esa pregunta sobre lo vivido con anterioridad, sobre las relaciones primarias, sobre esos primeros vínculos. Y aunque la pregunta no aparezca en forma explícita, estará circulando, sobrevolando de algún modo durante la intervención.
Por otro lado, el respeto por los tiempos personales y por los modos de ser y hacer únicos de cada sujeto son, a mi juicio, puntos de vista fundamentales que  tienen  en común así como también, la visión de sujeto como unidad corporal, mental, emocional y vincular cuyo modo de manifestación es primordialmente, lo tónico postural


 Aportes y conclusiones

Pienso que la Eutonía aporta a la preparación de lo corporal del psicomotricista, con la observación sensible del propio cuerpo y el conocimiento del mismo que de esto surge,  la posibilidad de aprender a percibir las resonancias tónicas que aparecen en el contacto con los otros y a permanecer en ese contacto consigo mismos estando al mismo tiempo, en contacto con el afuera.
El modo de hacer del psicomotricista, el intenso “poner el cuerpo” se ve favorecido con estos aprendizajes que la Eutonía puede aportar. Aprendizaje que puede ser arduo y largo pero que permite estar atentos a si mismos para poder cuidarse y no perderse en el intento de ayudar al otro.
Las experiencias sensibles de reconocimiento corporal son útiles para que el profesional trabaje en el propio enriquecimiento y en el de sus pacientes ya que éstas ponen a trabajar directamente lo relacionado a la imagen del cuerpo.
En mi experiencia,  la Eutonía aporta múltiples recursos para la formación corporal personal del profesional.
Un cuerpo sensible resuena mejor con el otro si conoce sus propios resonares.



[1] González, Leticia “Pensar lo psicomotor. La constructividad corporal y otros textos”. Editorial Eduntref.




[i] “Aproximación a la Eutonía. Conversaciones con Gerda Alexander” Gainza, Violeta. Ed. Paidós. Pág.40



 www.revistadepsicomotricidad.com agradece públicamente a Mariana Schwartzman por enviar este artículo desde Buenos Aires, Argentina. 
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